Un poquito de por favor – Por Daniel del Río

Un poquito de por favor – Por Daniel del Río

24/09/2012

Daniel del Río es un buen amigo al que conocí en la facultad de Derecho hace ya bastantes años. Durante un tiempo, compartí con él la columna de artículos jurídicos De Iure, publicada en una revista local. Ahora la columna es toda suya. Le pedí permiso para reproducir aquí su último artículo, titulado «Un poquito de por favor». Espero que os guste. Un poquito de por favor. Después de esto perderé unos cuantos amigos. Pero, les soy sincero, cada día que pasa pienso que la solución a esta crisis económica pasa, primero, por solucionar la crisis de humanidad y de estulticia que vivimos. Como abogado laboralista me ha tocado vivir escenas realmente dramáticas. Clientes que perdían su empleo o, incluso, familias enteras que iban al Inem. Y mientras recibían la noticia de su pérdida de empleo tenía la decencia y la vergüenza torera de no quejarme si me habían subido …

Daniel del Río es un buen amigo al que conocí en la facultad de Derecho hace ya bastantes años. Durante un tiempo, compartí con él la columna de artículos jurídicos De Iure, publicada en una revista local. Ahora la columna es toda suya. Le pedí permiso para reproducir aquí su último artículo, titulado «Un poquito de por favor». Espero que os guste.
Un poquito de por favor.

Después de esto perderé unos cuantos amigos. Pero,
les soy sincero, cada día que pasa pienso que la solución a esta crisis
económica pasa, primero, por solucionar la crisis de humanidad y de estulticia que
vivimos.
Como abogado laboralista me ha tocado vivir escenas
realmente dramáticas. Clientes que perdían su empleo o, incluso, familias
enteras que iban al Inem. Y mientras recibían la noticia de su pérdida de
empleo tenía la decencia y la vergüenza torera de no quejarme si me habían
subido un punto o dos el IRPF.  En
cambio, ante una sala llena de trabajadores que llevaban meses sin cobrar
sueldo ni desempleo porque la empresa había cerrado, el personal de justicia no
tenía reparo en quejarse de una bajada de sueldo del 5%. Es aquello del chiste
de “qué mala suerte, a ti se te muere el padre y a mí se me pierde el
bolígrafo”.
Y esto sigue igual. Fue el otro día, en Terrassa,
Barcelona. Me encontraba en la oficina del INEM que es donde se realizan los
CMAC mientras observaba a una larga lista de personas haciendo ordenada cola
con el papelito del número esperando el turno. De pronto, no sé si porque eran
las doce, todos los trabajadores de la oficina se levantaron y salieron a la
calle a quejarse de que les han quitado la paga de Navidad. Y,
sorprendentemente, animaban a los desempleados a que se unieran a ellos. Un
hombre, cincuentón y con cara de circunstancias se quedó mirando a la
funcionaria que le animaba a que saliera con ellos a protestar.
—          
Hace nueve
meses, aquí al lado. Nos fuimos treinta tíos a la calle. Y cortamos la calle
dos veces. No te vi por allí para echarnos una mano. Sinceramente, que te….
Lo comparto plenamente. Parece que haber quitado una
paga extraordinaria a la función pública es el motivo  por el que España entera debe salir de
manifestación. Los últimos tres años quien sufrido de lo lindo ha sido el
sector privado y no he visto que los empleados públicos, hayan salido con
camisetas y silbatos a quejarse porque SEAT despedía a 330 empleados o muchas
empresas despedían a su personal o cerraban. Eran empresas privadas y, por
tanto, ni les iba ni les venía.
Bueno, sí les iba, y mucho, en realidad. Los
servicios públicos son DEFICITARIOS por naturaleza y dependen de las
aportaciones públicas que viven de los impuestos que, en su mayor parte, genera
el sector privado. Así que la función pública pretende ahora que España salve
sus sueldos cuando ellos miraban para otro lado cuando los que estamos en el
sector privado veíamos reducidos los nuestros por nuestros empresarios,
despedidos a compañeros con familia y, además, pagábamos más impuestos para que
“subsista” la función pública. Nos hemos acordado tarde de Santa Bárbara,
vamos.
Pues qué quieren que les diga. Retirar una paga a la
función pública es que el país no va bien y eso no me gusta. Pero quejarse de
tu bajada de sueldo ante una persona que viene a cobrar un subsidio de 400
euros… me parece inhumano.
Quizá de esta aprendamos.  Aunque sí les soy sincero yo ya no tengo
esperanza en que aprendamos nada. 

© 2018 Laura Mascaró Rotger. Todos los derechos reservados.

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