El sistema anti-niños

El sistema anti-niños

18/07/2013

La conclusión sólo puede ser una: nos toman por imbéciles. Los apoltronados de la Carrera de San Jerónimo y similares se están riendo de nosotros. Vomitan leyes, reglamentos, decretos, órdenes ministeriales a tutiplén, supuestamente para protegernos y para proteger a nuestros hijos. Pero después resulta que forman un sistema que es incapaz de conseguir que Miguel Carcaño diga la verdad sobre dónde está el cuerpo de su víctima. El mismo sistema que persigue a los homeschoolers como si fueran delincuentes (sólo a algunos, que a Carmen Thyssen no le han dicho nada que yo sepa) pero que no actuó cuando en Galicia un niño faltó a clase durante dos años seguidos. Después, cuando lo encontraron descuartizado en una maleta tirada en una cuneta en Menorca, sólo se hablaba de la descerebrada de su madre. De los que tenían la responsabilidad de abrirle un expediente de absentismo escolar nadie habla. Es …

La conclusión sólo puede ser una:
nos toman por imbéciles. Los apoltronados de la Carrera de San Jerónimo y
similares se están riendo de nosotros. Vomitan leyes, reglamentos, decretos,
órdenes ministeriales a tutiplén, supuestamente para protegernos y para
proteger a nuestros hijos. Pero después resulta que forman un sistema que es
incapaz de conseguir que Miguel Carcaño diga la verdad sobre dónde está el
cuerpo de su víctima. El mismo sistema que persigue a los homeschoolers como si
fueran delincuentes (sólo a algunos, que a Carmen Thyssen no le han dicho nada
que yo sepa) pero que no actuó cuando en Galicia un niño faltó a clase durante
dos años seguidos. Después, cuando lo encontraron descuartizado en una maleta
tirada en una cuneta en Menorca, sólo se hablaba de la descerebrada de su
madre. De los que tenían la responsabilidad de abrirle un expediente de
absentismo escolar nadie habla.
Es el mismo sistema que consigue
hacernos tragar y callar cuando la consejera de Bienestar Social de la
Generalitat nos dice que “el gobierno catalán no ha cometido ningún error” en
el caso del educador social que acogía a niños tutelados y que resultó ser pederasta. Quienes se encargaron de los 34 controles que tuvo que pasar se han
cubierto de gloria. A lo mejor redactaron los informes sin haber pasado
realmente el control. No sería la primera vez. Yo he visto informes de
servicios sociales relativos a familias que educan en casa y redactados por
asistentes sociales que nunca visitaron a esas familias y que nunca vieron a
esos niños. Por suerte en esos casos los niños sí estaban bien atendidos, pero
podría no haber sido así. Podría haber sucedido que los niños no hubieran
estado bien educados, ni bien alimentados, podrían haber sido víctimas de
abusos o podrían incluso haber estado muertos. Pero, mientras tanto, unos
asistentes sociales firmaron un informe donde aseguraban que todo estaba bien.
Y así nos luce el pelo. Creemos
que es correcto, incluso bueno, que haya un gobierno que vele por nuestros
hijos. Que prohíban los refrescos gigantes, que decidan qué alimentos pueden
ofrecerse en los comedores escolares, que no les dejen ver según qué películas
o jugar a según qué videojuegos. Y luego pasan cosas como éstas. Como lo del
pederasta de Castelldans, los veinte niños muertos en la India debido al mal estado de la comida que les dio el gobierno local, o los niños detenidos en losEstados Unidos por los actos más inocentes que uno se pueda imaginar, como
eructar en clase, tirarse leche en el transcurso de una pelea, lanzar aviones
de papel dentro del aula, llevar un cuchillo de plástico o dibujar a Jesús en
la cruz. Eso por no hablar del secuestro legal de niños, algo que está a la
orden del día en países como Suecia, donde el sacrosanto Estado del Bienestar
ha cruzado todos los límites de lo humanamente aceptable.
El riesgo cero no existe, por
supuesto. Puede haber accidentes y descuidos imperdonables con consecuencias
terribles. Como los niños ahogados por falta de una adecuada vigilancia y de
una adecuada formación. Nueve en once días en lo que va de verano es una cifra
excesiva que debería haber hecho saltar alguna alarma, pero no. O como los
niños que fallecen asfixiados tras ser incomprensiblemente olvidados dentro del coche. También hay mujeres dementes que paren a sus hijos y acto seguido los echan por el desagüe o los meten en el congelador. “No tenía dinero para
abortar”, dijo una. Bien, alguien debería haberle contado que existe algo
llamado “adopción”.

Me pregunto qué futuro tiene una
sociedad tan enferma en la que unos observan pasivamente estas atrocidades como
quien ve una película de superhéroes en la tele, con la convicción de que nada
tiene que ver con sus propias vidas, mientras otros prefieren ni mirar porque
ojos que no ven, corazón que no siente. Nos toman por imbéciles y puede que lo
seamos.

3 Comentarios

  1. Hola Laura,

    La politica de tolerancia cero con los niños en USA es de miedo!!! Ni que decir del caso de Suecia. Todo suena tan perturbador y más perturbador aún es la impasibilidad de la sociedad.

    En fin… que al menos hay algunos tratando de hacer la diferencia.

  2. Cuanta razón, Laura. Yo muchas veces pienso que todo este sistema tiene que colapsar un día de estos, porque ya es insostenible. Debemos aprender a ser autosuficientes, en todos los campos de la vida, para no tener que depender de otros, y mucho menos del gobierno.

  3. Laura el único futuro que nos queda es hacer la tan postergada revolución, solo depende de nosotr@s…

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