Empire State Building: veinte años después

Empire State Building: veinte años después

20/02/2013

En 1993, mi hermano Toni, su amigo Norman y yo entramos en el Empire State Building y Norman comenzó a abrir puertas hasta que encontró una escalera de subida. Empezamos a subir por la estrecha escalera, continuamos subiendo a pesar de sus agobiantes paredes blancas, llenas de pintadas del estilo «I’m gonna die» (voy a morir). Cuando Norman, que iba delante, llegó al piso 86, escuchamos sus sonoras carcajadas. Al llegar arriba, le vimos hablando con el personal de seguridad. -Y los tickets? -Qué tickets? -Para subir hay que tener tickets. -No lo sabíamos. -Hay que comprarlos abajo. -Qué??? -Sí, hay que comprarlos en la taquilla de abajo y si no no se puede subir. Pero no os preocupéis, hablaré con los del ascensor para que os dejen bajar. Se ve que en el fondo le hizo gracia que nos hubiéramos tomado la molestia de subir andando, pero hoy en …

En 1993, mi hermano Toni, su amigo Norman y yo entramos en el Empire State Building y Norman comenzó a abrir puertas hasta que encontró una escalera de subida. Empezamos a subir por la estrecha escalera, continuamos subiendo a pesar de sus agobiantes paredes blancas, llenas de pintadas del estilo «I’m gonna die» (voy a morir). Cuando Norman, que iba delante, llegó al piso 86, escuchamos sus sonoras carcajadas. Al llegar arriba, le vimos hablando con el personal de seguridad.

-Y los tickets?

-Qué tickets?

-Para subir hay que tener tickets.

-No lo sabíamos.

-Hay que comprarlos abajo.

-Qué???

-Sí, hay que comprarlos en la taquilla de abajo y si no no se puede subir. Pero no os preocupéis, hablaré con los del ascensor para que os dejen bajar.
Se ve que en el fondo le hizo gracia que nos hubiéramos tomado la molestia de subir andando, pero hoy en día, después del 11-S, hay tantísimo control que sería imposible hacer algo así. De hecho, en el apartado de preguntas frecuentes de su página web se puede leer lo siguiente:
Only if you are participating in the annual run up. The stairs are closed to all guests at all other times.

Esta vez, con Damián, compramos nuestros tickets y subimos en ascensor. Nos hicimos la foto de rigor que luego te cobran a 20 dólares y pasamos un frío impresionante arriba en la terraza principal.
Algunos consejos si vais a ir a visitarlo:
-si no vais en invierno, subid al atardecer, las vistas merecen la pena y no cierran hasta las 2 a.m. Los sábados por la noche, además, hay música en vivo. Eso sí, no hay ningún bar ni restaurante dentro, sólo tienda de souvenirs.
-los empleados del Empire State visten un característico uniforme granate con gorra; en la calle encontraréis a mucha gente vendiendo tickets. Ellos no son personal autorizado, sino que se dedican a la reventa. Podéis comprarles las entradas para ahorraros las colas, pero os saldrán algo más caras.
-las vistas desde la terraza son preciosas y bien valen la pena hacer la cola, pagar e incluso pasar el frío que pasamos nosotros, pero todo alrededor del Empire está centrado en el consumo. Te hacen dar muchas vueltas antes de llegar al ascensor y te obligan a parar en el piso 80 y cruzar la tienda de souvenirs.
-antes de ir, hay que ver la película King Kong, por razones obvias. O, si sois más de comedia romántica, Algo para recordar. Aquí hay un listado de películas relacionadas.
-aseguraos de llevar al menos dos monedas de cuarto de dólar para usar los binoculares.
© 2018 Laura Mascaró Rotger. Todos los derechos reservados.

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