Travelschooling: qué aprendimos en América

Travelschooling: qué aprendimos en América

18/04/2013

A Adrián le preocupaba que el meteorito cayera justo encima de nuestro avión, porque el impacto con la Tierra estaba previsto para el 15 de febrero, el día de nuestro vuelo Madrid-Nueva York. Guardamos el NYT del 16 de febrero como recuerdo En Nueva York hacía mucho frío y, además, algunos lugares emblemáticos estaban cerrados al público debido a los destrozos causados por el huracán Sandy, pero aprendimos que siempre hay algo que se puede hacer y que no hay mal que por bien no venga. En América aprendimos que no hace falta conocer a la gente durante muchos años para considerarlos amigos. Aprendimos que las nuevas tecnologías hacen que realmente el tiempo y el espacio sean relativos. Aprendimos que hay otras formas de ver la vida, otras costumbres, otros ritmos que no son los nuestros y que no son ni mejores ni peores. Aprendimos que las nacionalidades importan bien …

A Adrián le preocupaba que el meteorito cayera justo encima de nuestro avión, porque el impacto con la Tierra estaba previsto para el 15 de febrero, el día de nuestro vuelo Madrid-Nueva York.
Guardamos el NYT del 16 de febrero como recuerdo
En Nueva York hacía mucho frío y, además, algunos lugares emblemáticos estaban cerrados al público debido a los destrozos causados por el huracán Sandy, pero aprendimos que siempre hay algo que se puede hacer y que no hay mal que por bien no venga.
En América aprendimos que no hace falta conocer a la gente durante muchos años para considerarlos amigos. Aprendimos que las nuevas tecnologías hacen que realmente el tiempo y el espacio sean relativos. Aprendimos que hay otras formas de ver la vida, otras costumbres, otros ritmos que no son los nuestros y que no son ni mejores ni peores. Aprendimos que las nacionalidades importan bien poco, que en todas las culturas hay algo bueno y algo menos bueno o incluso malo. Aprendimos que el idioma español no es, ni mucho menos, uniforme.
En América aprendimos a convivir, a abrir la mente, a poner en perspectiva nuestros problemas y preocupaciones cotidianos. Se murió Chávez y vimos sentimientos encontrados. Hubo fumata blanca en Roma y volvimos a ser testigos de sentimientos encontrados. Una impresionante tormenta sumió a Buenos Aires en el caos en nuestro último día de viaje y llegamos a dudar que pudiéramos volver a casa. Pero volvimos. Y volvimos cambiados. Los dos. A mejor.
© 2018 Laura Mascaró Rotger. Todos los derechos reservados.

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